Fábula del siglo XX: formación bonificada

Un peregrino observa a tres individuos que pican piedra sudorosos; se acerca al primero y le pregunta: ¿qué haces? “Pico piedras, señor”, le responde. Un poco más lejos encuentra a otro hombre que pica piedras y le formula la misma pregunta, ¿qué haces? “Me gano la vida”, le responde el segundo. El peregrino continúa su camino y se aproxima a un tercer picapedrero que sonríe radiante, al cual le formula la misma pregunta, y éste responde: “yo, señor, construyo una gran catedral”.

El hecho es el mismo, pero el sentido es bien distinto. ¿Se pica piedra de la misma manera cuando se tiene una catedral en la cabeza? (Atribuido a Charles Péguy).

Me ha venido a la memoria esta fábula al leer una entrada de Pedro Parra  en la que resume, en una frase certera, el presente y el futuro de los equipos de trabajo.

Lo más importante en la vida es la fortaleza de la actitud, el sentido, la entrega a un objetivo. La impostura no sirve de nada.

Una empresa con vocación de ser útil en el campo de la formación tiene que mantener unos objetivos bien claros: o los servicios de formación que presta producen rentabilidad a las empresas clientes o no merece la pena dedicarse a esto. Qué palabra más antigua: vocación; pero qué certera.

“Para mí sólo merece la pena recorrer un camino que tenga corazón, cualquier camino pero que tenga corazón.  Esos caminos recorro, mirando, sin aliento, y la única prueba que vale es atravesar todo su largo”. Carlos Castaneda.

La próxima semana estaremos en Las Palmas de Gran Canaria, a pesar de la aerofobia, primero impartiendo una conferencia en la Cámara de Comercio: “Novedades, retos y oportunidades en formación programa y, al día siguiente, impartiendo un curso completo para las empresas que quieren poder gestionar la formación bonificada (programada) de FUNDAE: Gestión completa de la formación bonificada.

2 respuestas a “Fábula del siglo XX: formación bonificada”

  1. Mayte dice:

    Hola, José María: nos vimos en Gran Canaria. Mantuvimos una charla muy amena y sustanciosa en el hotel, con un gran despliegue de información interesante por tu parte que me está siendo muy útil. Quería agradecerte públicamente el entusiasmo y la profesionalidad que le pones a todo esto de la formación bonificada que, aparentemente, parece tan árida y procedimental. Sabes llegar al fondo de las cosas y eso es de agradecer: donde cualquiera pasaría sin enterarse de lo importante tú haces toda una disertación que llega a convencerte desde el principio. Repito, mi agradecimiento más sincero. Y sigue así cosechando éxitos allí donde vas. Porque te lo mereces. Y muy bueno todo lo que pones en tu blog.

    • admin dice:

      Gracias, Mayte. Un placer y un honor poder ayudarte. Efectivamente, soy un entusiasta defensor de la formación programada-bonificada. Por su flexibilidad y buen servicio que presta a la empresas. Me alegro que quedaras contenta. Un saludo estamos en contacto.

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