
Una vez realizado el volcado de datos definitivos por parte de FUNDAE que determinará el crédito para el ejercicio 2026, muchas empresas comienzan a encontrarse con incidencias debidas a crédito dispuesto. Y ahí es donde empiezan las sorpresas.
Porque una cosa es el crédito provisional con el que muchas empresas han trabajado durante los meses de enero a mayo, y otra muy distinta el crédito definitivo resultante tras la validación de plantilla y de la cuota de formación profesional realizada por la Tesorería General de la Seguridad Social y trasladada posteriormente a la aplicación telemática de FUNDAE.
Desde el inicio del año y en los dos últimos “Martes Directo” hemos insistido precisamente en esto: si no se actúa con prudencia nos encontaremos con problemas y alguno de ellos nos aboca a la devoluciónde cantidades mal diuspuestas. Cuando el sistema recalcula los datos definitivos es cuando determinadas decisiones entran en contradicción con ciertas actuaciones anteriores. De enero a mayo, sentido común y medidas de precaución; resto del año, datos definitivos.
¿Qué situaciones estamos viendo ya?
• Empresas que realizaron correctamente la reserva de crédito, pero que finalmente superan los 49 trabajadores de plantilla tras el volcado de datos definitivos. Resultado: la reserva realizada quedará sin efecto.
• Empresas que aplicaron el 20% o el 15% en costes de organización y que, tras la validación de plantilla, quedan encuadradas en el tramo más amplio donde únicamente corresponde el 10%.
• Empresas que deberán regularizar costes dentro de plazo… y otras que directamente tendrán que devolver diferencias económicas ya bonificadas.
Todo esto no es un detalle administrativo menor. Afecta al crédito para 2026, a la seguridad jurídica de las bonificaciones y, en muchos casos, a la tranquilidad de departamentos de RRHH, asesorías y entidades organizadoras.
Conviene recordar además que el cálculo del crédito depende de dos variables críticas: la plantilla media y la cuantía ingresada en concepto de cuota de formación profesional durante 2025.
Por eso insistimos tanto en una idea: gestionar formación programada no consiste únicamente en comunicar cursos. Consiste en anticiparse, revisar, validar y detectar incoherencias antes de que aparezcan devoluciones, ajustes o incidencias en el buzón de FUNDAE.
El verdadero reto comienza ahora: interpretar correctamente las repercusiones del volcado de datos definitivos sobre expedientes ya ejecutados o planificados. Muchas empresas tendrán que revisar costes, reservas y disposiciones de crédito, y consumos realizados para evitar ajustes, devoluciones o futuras incidencias de control.
Para ampliar información puedes ver el siguiente vídeo: Vídeo en YouTube
