Comprobaciones “no conforme”

En el ámbito de la formación programada por las empresas, los organismos de control de FUNDAE-SEPE ponen en marcha diferentes iniciativas de seguimiento y control de acciones formativas, y una de ellas se refiere a las comprobaciones sobre las bonificaciones practicadas. El resultado de esa comprobación es conforme o no conforme.

Si en esa comprobación una empresa resulta “Conforme” quiere decir que no hay contradicción entre el crédito usado y la bonificación practicada; o sea, que ésta última no excede al importe del crédito y, por lo tanto, no habrá reclamación. Eso indica que tampoco se han detectado ningunas otras anomalías o disfunciones que la propia aplicación telemática detecta.

Pero si el resultado de la comprobación resulta “No conforme”, la empresa recibirá una notificación en la que el SEPE le reclamará devolver todo o parte del importe del crédito usado; mayor o menor, en función de las incidencias concurrentes.

Las comprobaciones se realizan cada año y llevan un desfase de dos ejercicios. Por lo tanto, las comprobaciones recibidas hasta la fecha en 2022 se refieren al ejercicio 2020. Cuando la comprobación resulta “No conforme”, las empresas reciben una notificación en la que les exigen la devolución de cantidades. Son variadas las circunstancias que motivan esa comprobación no conforme y, muchas de ellas, son previsibles. En realidad, la mayoría de ellas son evitables.

Lo que muchos profesionales ignoran es que esas incidencias las detecta la propia aplicación de FUNDAE de manera automática, por ejemplo, el incumplimiento de la cofinanciación, un participante que es autónomo; o que el día de inicio de la formación el participante no estaba contratado por la empresa que practicó la bonificación, etc.

Seré claro: ser entidad organizadora tras la ley 30/2015 es una actividad de riesgo. Hay que estar muy asesorado. Algunas organizadoras nunca han recibido una inspección y eso, lejos de ser una ventaja se convierte en una desgracia; porque se confían, se relajan, se creen impunes, y, tarde o temprano, les llega el correctivo y, cuanto más tarde, más dura será la caída.

500€ por evitar una sanción de 40.000 €,  más no poder gestionar formación con fondos públicos durante 2 o 5 años, ¿es caro o compensa? Sólo quienes son conscientes de este riesgo cogen el toro por los cuernos. Algunos lo hacen cuando ya es tarde. La mayoría no es consciente del riesgo y se precipita hasta su suicidio. Es la parte triste de mi profesión. No quiero alarmar por alarmar,  pero es lo que veo cada día.

Hablemos. Me lo agradecerás.

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